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Vento González, Resonancias. 2000/05

Resonancias

Resonancias

Exposición del 5 al 31 de Mayo de 2000
Caja Rural de Torrent.

Edita y Patrocina:
Caja Rural de Torrent
Coordinadora Comisaria:
Carmen Romero Martí
Diseño Gráfico:
José Vento González
Textos:
Manuel Tarancón Fandos, Miguel González Sanchis, Eduardo Quiles, Rafael Prats Rivelles, Elena Requena Vitales, Victoriano Cremer, Gregorio F. Jiménez Salcedo, José Vte. Villaescusa Blanca, José G. González, Josep-Lluis Segui, Amador Griñó Guzmán, Juan Ángel Blasco Carrascosa, Rafael D. Fernández, Fernando Arias, Pérez Contel, María Aurora Vitoria, El punto de las Artes, Felisa Martínez Andrés, Las Provincias, Levante, El País.
Fotografía:
Clara Vento
Fotomecánica:
Matís Preimpresió, S.L.
Impresión:
Viana Gráficas, S.L.


Escrito de Miguel Ángel González sobre la Exposición de J. Vento González / Abril del 2000.

Mientras esperaba en el Mediterráneo con mis amigos: Armando, V. Górriz, J. Oliver y Federico, que nos sirviesen el almuerzo de los viernes, no daba crédito a mis ojos en su recorrido por los titulares del diario Levante:


“QUIDAM. Cirque du Soleil”. “José Vento entre Picasso y Max Aub”.
“Esa mujer de 40 años padecía cambios de personalidad antes de…”

En estos tres impactos pude apreciar todas mis carencias y la imposibilidad de dar justificación y aprehensión a mi existencia.
No entiendo cómo ayer tarde, después de haberse desplazado Pepe a Segorbe a cuestas con su exposición en un rodillo de diapositivas y la pantalla donde pude visualizarla y posteriormente en El Gargallo tomando unos cafés y agua con gas, no entiendo –digo- cómo me decidí a escribirle un artículo para su exposición en Torrente el mes próximo. Mucho tiempo antes me lo había pedido, pero yo siempre daba largas,-últimamente no me concentro y a un amigo habría que decirle alguna vez que no-. ¿Por qué accedí?, Quizá ahora vislumbre alguna respuesta: la de la amistad siempre es una, -en este caso la aparco-, debe haber otras: Esta coincidencia de hoy con mis amigos entorno a una mesa, mi viaje a Madrid a principios de semana. ¿Escuchó alguien en El Gargallo nuestra conversación que, básicamente, giró en torno a ese artículo que mi mente ya iba pergeñando, y que era el mismo que ahora leía en Posdata?:


“Frescura y accesibilidad del arte de vanguardia durante tres días
en Valencia.
                                         Art a l’Hotel.
                    José Vento entre Picasso y Max Aub”

Busqué por todas partes el responsable del artículo, no lo encontraba. Hasta en la sección de Anuncios con palabras, por si acaso el redactor lo confundió de lugar. Tampoco. Y yo sentado ahora en El Mediterráneo junto a mis amigos almorzando. De repente, la playa, Mediterráneo mostrando la alegría, el gozo de la vida, de lo natural, de la unidad. Contento estaría su autor de este cuadro muy geométrico y bien construido, estructurado bellamente por sus planos y colores: azulados, de todo tipo, verdosos, naranjas. O este otro, el de Las Amazonas que luchan por la igualdad con sus colores azules, amarillos y rojos gritos, de rebeldía de la mujer en defensa de sí, harta de su historia, avanzan agresivas enarbolando el color de la lírica, la armonización total de sus líneas y su dinamismo colectivo en la unidad. También en ese afán de reafirmación femenina Mujer de doble cabeza, o Cuerpos de mujer brindando al color y originando con sus cuerpos transformados las vasijas del amor. Escena de amor reza este otro donde el arlequín sostiene la máscara en su mano mostrándole a la mujer abiertamente su rostro, porque no necesita protección ni proteger, necesita ser él en ella, y ella sostenida  en el juego armónico de colores rozando su cuerpo. Cuerpo a morir entre sus brazos en la noche del rojo y negro de sus vestidos, en ese otro denominado Nocturno después de la fiesta, tan expresionista en sus formas como en la ausencia de rasgos faciales. Se muestra lo básico y elemental, un farol es testigo de la comunión, en la comunicación libre de tiempo y fronteras.
Y cuando salto al otro anuncio titular QUIDAM. Cirque du Soleil, pienso en esos paraguas, sombrillas que acompañan al ser humano protegiéndolo en la mitad de su rostro, de la lluvia, de la contaminación, del silencio o evitando la comunicación que parece decirnos este Hombre de perfil y mujer de frente, en un amor, quizá, el de la fraternidad. O esa otra comunicación femenina bordeada delicadamente por dos hombres formando Geometría. Comunican también las palomas o las formas geométricas, 16 rectángulos expresando un monólogo aritmético: 2 por 2, 4; 4 por 2, 8; 8 por 2, 16. Todo ello, como un trazado de formas lúdicas y diversión colorista del autor.

Y no podía faltar la música, salida como resonancia por las bocas de vasijas: serie de los Bodegones. Originales formas donde J. Vento deja al descubierto su debilidad por la cerámica y lo escultórico.

¿Quién conocía, además de mí, la historia de esta mujer que su madre me reveló anteayer en Madrid? Esa joven que, en sus cambios de personalidad se fugaba, frecuentemente, del hospital donde estaba recluida para reivindicar su yo. Reducía a dos aspectos su existencia: ser artista y médica-cirujano. Y que como yo, le dije a la madre, habíamos fracasado. La ansiedad era nuestra compañera querida y nos perseguía porque en nuestros dedos los colores se diluyen, porque nuestros ojos se cierran fatigados y no alcanzan a veros, porque nuestro grito de cólera se ahoga en nuestro estómago, y el cáncer de próstata, mama, pecho, pulmón, colon….aplaude nuestra impotencia, porque nuestros labios huérfanos de voz no encuentran las palabras que, arrodillados ante estos niños asesinados, pronuncien una plegaria.
La madre finalizó la conversación: “Temo que en su último intento de ser ella no la encuentre jamás”.
¿Cómo era posible que el periódico incidiese más en la muerte de aquella mujer y sus circunstancias, que en el delicado papel encontrado en el bolsillo de su chaqueta?
¿Cómo explicar que esos versos fueran pie de foto de uno de los cuadros de la exposición de mi amigo José Vento –“Más de lo mismo”, me dijo aquella tarde que lo denominaría-  y que el mismo periódico insertaba en su sección Posdata?

 

Bailarina de la vida,
de mi propia vida
reducida a un espacio de luces múltiples,
ilumina mi camino cercando mi cuerpo
un círculo de luz ¡quién me quiere!
¡quién me sostiene! ¡quién me divierte!


Allí camino, allí danzo, allí me sostengo.


Soy luz, soy forma,
nada soy, nada tengo.
Desnudo mi cuerpo,
mi boca te besa.


¡Por qué te escondes, padre mío,
no te veo!,
a ti te miro,
madre mía.


En ti me hago.


Soy centro, soy vida,
soy amor adormecido.


Aquí en la penumbra me miras,
Aquí en la oscuridad me lloras,
Aquí en el silencio me llamas.


Y te veo,
y te sonrío
y me entrego sin reservas
porque mis colores son otros,
mi música no se escucha
y mi silencio os ahoga.
Segorbe, viernes 31 de marzo de 2000.
Miguel González Sanchis


Vento González, Presencias 1999/06

PresenciasExposición Sala Parpalló.
Del 29 de junio al 29 de julio de 1999.
Catálogo.
Dirección:
Manuel Muñoz Ibáñez
Traducción al Valenciano:
Unitat de Normalització Lingüística
Maqueta:
Pascual Lucas
Realización fotos:
Rafael de Luis
Fotomecánica:
Grafimar, S. Coop. V.
Impresión:
Grafimar, S. Coop. V.
Copyright de los textos:
los autores
Copyright de esta edición:
Sala Parpalló / Institució Alfons el Magnànim. Diputació de Valencia, 1998
I.S.B.N.: 84-7795-225-6
Depósito Legal: V-2887-1999


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